¿Qué hacemos?

Video institucional- Fundación Semillas de Vida, A. C.

En este video presentamos nuestro trabajo y lo que hacemos.

 

Por una alimentación sana desde las semillas.

A partir del 2007 integramos una Asociación Civil de ciudadanos convencidos de la importancia que tiene la alimentación para la salud, por ello estamos interesados en la forma en que se producen nuestros alimentos.

Nos ocupamos de la calidad de las semillas que son la base de la agricultura, en especial del conocimiento y la conservación de las razas de maíz mexicano y las especies asociadas en la milpa.

Procedemos de diferentes ámbitos de acción y buscamos sumarnos a los esfuerzos de organizaciones de la sociedad civil, instituciones públicas, productores, expertos en maíz en México y el extranjero, así como científicos y académicos de diversas áreas para contribuir a la sana alimentación de los mexicanos a través de la agricultura sustentable.

 

Trabajamos en las siguientes líneas de acción:

1. Difundir los riesgos de la alimentación moderna y las bondades de la agricultura sustentable y la alimentación sana.

2. Conjuntar esfuerzos de sectores de la sociedad, principalmente académicos, agricultores y consumidores, para restablecer y fortalecer la agrobiodiversidad y el equilibrio entre agricultura y alimentación.

3. Fortalecer las experiencias de producción y consumo de alimentos sanos en el contexto de una agricultura sustentable, que garantice la autosuficiencia alimentaria en México.

4. Promover la protección del maíz por ser México su centro de origen y diversidad y por ser el cultivo base de la alimentación de sus habitantes.

5. Ser un referente confiable ante la sociedad, los políticos y los medios de comunicación como fuente de opinión equilibrada, objetiva, sin interés y fundamentada.

 

Carta de nuestra Directora:

 

Del campo a nuestra boca: Adelita San Vicente

Con maíz, sí hay país

En los últimos sesenta años la forma en que nos alimentamos se transformó vertiginosamente. Los “sagrados alimentos” se han convertido en comida rápida. El pan nuestro de cada día ha pasado de tener una connotación religiosa a ser una mercancía sujeta a los intereses de los grandes capitales.

Este cambio ha disociado la alimentación de la forma en que se produce nuestra comida. Cada día desconocemos más de dónde vienen nuestros alimentos y la forma en que se producen. Nos hemos separado del campo y nuestro territorio se ha empequeñecido en casas o departamentos, perdiendo la relación con la naturaleza y sus ciclos vitales. De la misma manera olvidamos nuestro propio ciclo vital que se renueva con los alimentos.

Al alimentarnos le proporcionamos a nuestro cuerpo la energía y los nutrientes necesarios para las actividades que realizamos. Sin embargo, en esta época de la inmediatez en todos las áreas de nuestra vida, la alimentación con base en comida rápida se ha convertido en uno de los ámbitos que ha sido cooptado por el turbocapitalismo al que somos sometidos.

http://vocesdelperiodista.mx/destacados/del-campo-a-nuestra-boca/

 

Ley de Biodiversidad y pueblos indígenas:  Adelita San Vicente Tello*

Este primero de febrero se inició el último periodo ordinario del Congreso, la mayoría de los legisladores terminan su cargo sin que tengamos conocimiento de las tareas desempeñadas en favor de la población que los llevó ahí. Sin embargo, ahora tienen la oportunidad, antes de retirarse a otras funciones, de mostrar un compromiso con los pueblos indígenas, quienes entre muchas otras cosas, han preservado y reproducido la diversidad biocultural de la cual día a día nos beneficiamos en múltiples expresiones.

Nada más cercano que la multivariada comida que disfrutamos cotidianamente y que hoy es motivo de orgullo nacional, la cual tiene su origen en esa diversidad de especies que se obtiene del campo, particularmente por los pueblos indígenas y las familias campesinas. Asimismo, un gran número de medicamentos y remedios herbolarios que usamos tienen su origen en las plantas que han cuidado y conocen los pueblos indígenas, por ejemplo, estos pueblos fueron quienes usaban el barbasco, planta que crecía en selvas de Veracruz y que fue durante muchos años la fuente para sintetizar los primeros anticonceptivos usados en el mercado. O bien los productos de belleza elaborados con diversos vegetales y que hoy se multiplican en el mercado.

http://www.jornada.unam.mx/2018/02/02/opinion/018a2pol