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Boletines de Prensa

Declaración Latinoamericana en la Asamblea de los Pueblos en la Haya en el marco del Tribunal a Monsanto, del 14 al 16 de Octubre del 2016.

Denunciamos:

Que el actual sistema extractivista en nuestros países está destruyendo nuestra diversidad biocultural, poniendo en riesgo la vida en la Tierra.

Considerando:

Que el agronegocio, como expresión del modelo extractivista, ha cambiado el eje de la agricultura suplantando la producción de alimentos por mercancías, y que las consecuencias directas  para nuestros pueblos son el despojo de los territorios; la eliminación de los pueblos originarios y las comunidades campesinas; la concentración de la tierra; la deforestación de bosques nativos; la degradación irreversible del ambiente y la biodiversidad.

Que los actos de biopiratería sobre nuestro germplasma vulneran nuestra soberanía alimentaria, económica, política y cultural.

Que el poder político en su mayoría no esta cumpliendo con su misión de promover el bien común y proteger la vida, sometido al poder económico y a los intereses de las grandes transnacionales

Declaramos:

Que asumimos nuestra propia defensa frente a los intereses del agronegocio y protegeremos nuestros pueblos y nuestros territorios. Para ello:

  • Exigimos a cada uno de nuestros Gobiernos que apoye el reconocimiento del Ecocidio como el quinto crimen contra la paz y la seguridad de la humanidad ante la Corte Penal Internacional.
  • Postulamos la construcción del principio de equiparación por el cual deben universalizarse los criterios de mayor beneficio y/o protección alcanzados sobre la salud y el ambiente en una región o continente.
  • Exhortamos el cumplimiento del principio de no regresión, ya que nuestros países están siendo sometidos a procesos legislativos de flexibilización de las normas de protección ambientales, que en la mayoría son el resultado de luchas populares.
  • Exigimos el cumplimiento del Principio de Solidaridad intergeneracional e Indubio Pro-natura: en caso de duda, a favor de la naturaleza
  • Sostenemos que la educación es un motor de transformación social al servicio de los pueblos y la naturaleza, y no una herramienta de dominación.
  • Instamos a los consumidores europeos a dejar de comprar carne, soja y otras materias primas latinoamericanas, cuya producción vulnera los Derechos Humanos.
  • Rechazamos los Tratados de Libre Comercio por someter las autonomías de los pueblos.
  • Defendemos las semillas criollas y nativas dado que son  fuente de diversidad biológica y cultural, que inspiran la creación individual y colectiva en las comunidades y son fuentes de Vida. Reivindicamos el derecho de guardar, reproducir, multiplicar, intercambiar, donar, compartir y vender libremente las semillas.
  • Manifestamos nuestro compromiso con la defensa y la promoción de la agricultura campesina, especialmente con las prácticas agroecológicas.
  • Desconocemos los organismos genéticamente modificados e híbridos degenerativos como semillas, ya que no cumplen la función de generar y sostener la vida.
  • Nos solidarizamos con el pueblo haitiano, victima de una catástrofe climática producto del modelo económico.
  • Rechazamos el gobierno ilegítimo hetero, patriarcal, racista y saqueador de Brasil.
  • Refrendamos la firma de los acuerdos de Paz en Colombia entre el Gobierno y las FARC como una oportunidad de construcción de paz, estable, duradera y con justicia social. Respaldamos a quienes han vivido la guerra.
  • Rechazamos las políticas desestabilizadoras que amenazan la autonomía y la soberanía de Latinoamérica.

Herederos de las luchas liberadoras de la historia latinoamericana, confiamos en nuestra capacidad para recuperar la soberanía, y abrazamos fraternalmente la lucha emancipadora de los pueblos del mundo.

http://www.semillasdevida.org.mx/index.php/documentos/articulos/93-boletines-de-prensa/214-10-2016

 

 

 



29 de septiembre: Día Nacional del Maíz

29 de septiembre de 2016

·Por un nuevo modelo agroalimentario con base en los pequeños productores, el respeto a la propiedad social de la tierra, la agroecología y el derecho a la alimentación.

· Rechazamos la imposición de transgénicos que amenaza a los campesinos, a nuestro patrimonio biocultural y a nuestro derecho a un medio ambiente sano.

· Exigimos la prohibición de los agroquímicos altamente tóxicos.

· Demandamos el fin de la chatarrización de nuestro sistema alimentario y de la publicidad engañosa de alimentos.

· Alto a los megaproyectos de muerte en los territorios rurales. No al fracking ni a la minería tóxica. No a la privatización del agua.

· Rechazamos el recorte presupuestal al campo. Mejor recortar el NAICM, el palacio del INE, a gastos de comunicación social y a los privilegios de los altos funcionarios de los tres poderes.

· Exigimos al Senado no ratificar el Tratado de Asociación Transpacífico; sería una traición a los campesinos, a los derechos humanos y a México.

· Hacemos un llamado a impulsar la confluencia de los movimientos campesinos contra el neoliberalismo, el extractivismo y el poder antidemocrático de las corporaciones.

El Día Nacional del Maíz es una propuesta ciudadana lanzada desde la Campaña Nacional Sin Maíz no Hay País (CNSMNHP), donde miles de mexicanos y mexicanas recordamos el  29 de septiembre, día en que se conmemora el maíz y la milpa que producen las familias campesinas e indígenas, que constituyen una alternativa productiva, social y ecológica al modelo agro-ecocida de la revolución verde, del TLCAN y el neoliberalismo que han impuesto los gobiernos federales desde 1982 a la fecha y que sólo producen desigualdad, pobreza, hambre e inseguridad.

Celebramos el Día Nacional del Maíz en el marco de otro sexenio perdido para el campo y en medio de la confluencia de múltiples crisis en nuestro país y en el mundo que configuran una verdadera crisis general sin precedentes en el último siglo.

Hay una profunda crisis de credibilidad y legitimidad del gobierno mexicano; la fuga de capitales y la devaluación amenaza con un mayor estancamiento y colapso de la economía nacional; la inseguridad e impunidad se han afincado y generalizado en todo el país; la corrupción es ahora la principal función de los tres niveles de gobierno encabezada por el presidente y su gabinete; se vive una crisis de derechos humanos sin precedentes; la desigualdad y pobreza aumentan año con año; el cambio climático amenaza recurrente y crecientemente la producción alimentaria, la vida de las personas, la infraestructura y la vivienda de vastas zonas del país. Vivimos, en resumen, una tormenta perfecta que nos exige no sólo resistir y persistir en nuestras demandas inmediatas, sino ahora debemos plantearnos la necesidad de una salida social, democrática, sustentable y pacífica a la crisis de un régimen autoritario, neoliberal, corrupto y capturado por las corporaciones trasnacionales.

Como Campaña irrumpimos en el escenario de la política nacional con el lema “Sin maíz no hay  país”. Ahora también decimos: “Sin país no hay maíz”.

Hoy más que nunca se hace necesario convocar a todas y todos los mexicanos a revertir el modelo agroalimentario desgastado y envejecido que representa e impulsa el gobierno de Enrique Peña Nieto.

El Día Nacional del Maíz nos permite acercar el surco a la banqueta, y que desde el campo y las ciudades, apoyemos a las familias, comunidades y organizaciones que trabajan a diario por la preservación de suelos, semillas y que son los protagonistas de la alimentación y de la educación agroalimentaria. Sin embargo el valor de la vida campesina, del maíz, de la milpa y, en general, de los modos familiares y comunitarios de producción y cultura son excluidos del proyecto de nación.

Los pocos o nulos estímulos a la producción campesina, con un enfoque asistencialista y clientelar,  siguen expulsado a millones de cultivadores y pobladores del campo. La agroindustria, las mineras y la voracidad de los grandes consorcios internacionales despojan a comunidades y pueblos enteros de tierra, agua, bosques y recursos naturales.

Los pueblos indígenas y campesinos han sido reducidos a ser proveedores subordinados de “coyotes”, intermediarios y monopolios.

 A pesar de todo, los movimientos campesinos e indígenas resisten a lo largo y ancho del país, impulsando alternativas de futuro y nos dan la esperanza de que otro modelo de país es posible. Por ello, como CNSMNHP impulsamos y trabajamos:

1. Por un nuevo modelo agroalimentario basado en la diversidad de la producción de pequeños campesinos y comunidades indígenas, que nos han legado un modelo de producción basado en lazos solidarios y el  cuidado de todo: de la alimentación y la salud de las personas y las comunidades, de la enorme diversidad biológica que hemos recibido en herencia, de los ecosistemas y de los recursos naturales; de las muy heterogéneas expresiones culturales; de los saberes ancestrales y de las tecnologías construidas con la reflexión colectiva.

2. Derecho a la salud en el campo. Las enfermedades asociadas a la pobreza alimentaria y la escasez hídrica que padecen millones de mexicanos son más agudas en comunidades campesinas e indígenas.

3. No a la imposición de transgénicos. Muestra de que la alimentación se ha mercantilizado es la amenaza permanente de las semillas transgénicas. La CNSMNHP apoya la demanda colectiva contra el maíz genéticamente modificado, que hasta el momento ha logrado detener por tres años la siembra comercial de ese maíz. El interés capitalista pasa por encima del derecho a comer bien, derecho a un ambiente sano, el derecho a la biodiversidad y el derecho a la tierra y territorio para vivir y sembrar.

Ahora el nuevo despojo a las y los pobres es a través de las semillas y los recursos genéticos, a nombre de la biodiversidad se justifican “negocios de tendencia”, donde a las comunidades campesinas se les trata como proveedoras y a la biodiversidad como mercancía

4. No a la chatarrización de nuestro sistema alimentario. La publicidad engañosa ofrece productos dañinos como alternativas saludables ocultando los riesgos por el uso indiscriminado de aditivos químicos y alteraciones biotecnológicas, mientras el maíz nativo y los alimentos mexicanos son menospreciados. La desigualdad en el mercado alimentario deteriora la economía local y acaba con la cultura de los pueblos. La concentración de grandes capitales obliga a las familias a comprar en megatiendas, donde los intermediarios ganan, mientras quienes producen los alimentos y quienes los consumen se empobrecen.

5. Alto a los megaproyectos de muerte. En un clima de impunidad y constantes agresiones al pueblo, avanzan los megaproyectos con aval gubernamental, altamente destructivos y contaminantes. Minas, fracking, parques eólicos, aeropuertos, presas, plazas comerciales y complejos turísticos, grandes extensiones de monocultivos, avanzan en territorios campesinos  e indígenas provocando desigualdad, pobreza rural, migración, contaminación, destrucción del sistema milpa y de los modelos maiceros locales o regionales.

6. No al Tratado de Asociación Transpacífico. Los tratados comerciales han menospreciado al maíz mexicano y el precio del maíz blanco quedó castigado. El poder de las transnacionales está superando al gobierno, y mediante tratados, como el TPP (Tratado de Asociación Transpacífico), las empresas imponen las reglas económicas y políticas a nivel planetario. Tan es así que producir maíz en México, nuestra principal fuente de alimentación, ya no es negocio, por lo que cada año se tienen que importar más de 10 millones de toneladas del extranjero.

Ante los ataques a la democracia y soberanía de los pueblos, y ante el poder de las grandes transnacionales, también nos organizamos en este Día del Maíz rumbo a la Jornada Continental por la democracia y contra el Neoliberalismo del próximo 4 de noviembre de 2016 en toda América y otros países del mundo.

El Día del Maíz se celebra en el campo y la ciudad, en barrios, universidades, pueblos originarios y plazas públicas. Gracias a estas celebraciones se han enlazado procesos locales de protección, promoción y resistencia.

Alzamos la voz en contra del modelo extractivista de bienes comunes, los megaproyectos de muerte, el intento de patentar la vida y las semillas, la persecución de defensoras y defensores de derechos humanos, activistas y líderes comunitarios, el despojo y abandono al campo, el menosprecio por la vida campesina; así como la represión y asesinato de activistas sociales.

Decimos no a las semillas y alimentos genéticamente modificados que, aparte de envenenar la tierra y el ambiente, solo beneficia el bolsillo de empresas transnacionales como Monsanto, Syngenta, Bayer, Dow Agrosciences, bajo la complicidad del gobierno mexicano.

Desde la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País, apoyamos todas y cada una de las acciones a favor de la vida en el campo y la ciudad, promovemos la defensa de nuestras semillas, el modelo digno de vida campesina, de los alimentos mexicanos. Hoy celebramos nuestra diversidad cultural y nuestra gran biodiversidad expresada en el maíz de cada comunidad.

Si despojan a las y los campesinos, nos despojan a todas y todos.

Sin campo, no hay ciudad.

Sin tierra y agua no hay milpa, ni alimentos. ….

¡Con país hay maíz!

Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País[1]


[1] Mayor información sobre eventos y celebraciones enhttp://sinmaiznohaypais.org/

Contacto: Francia Gutiérrez 5539226898 Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


                                                                                                                      



Boletín de Prensa 25

6 de julio de 2016

Tres años de protección jurídica a las siembras de maíz

México se suma al rechazo mundial contra los transgénicos

Nuevas complicaciones administrativas durante el proceso

En el mundo crece el rechazo y la evidencia contra los transgénicos

Hace tres años, el 5 de julio de 2013, investigadores, campesinos, académicos, artistas, representantes de organizaciones civiles, de apicultores, defensores de los derechos humanos y del ambiente -todos consumidores- presentaron una Demanda Colectiva en vía de acción difusa, contra las secretarías de Agricultura y Medio Ambiente y cinco transnacionales. La finalidad de la Demanda es que los tribunales federales declaren que la liberación al ambiente es decir, la siembra de maíces transgénicos, daña el derecho humano a la conservación, utilización sostenible y participación justa y equitativa de la diversidad biológica de los maíces nativos, así como daña a los que de éste derivan: los derechos de los pueblos originarios, a la alimentación y a la salud.

La Colectividad aspira a resguardar a los maíces nativos que se siembran en el 75% de la superficie que es cultivada con maíz en México, amparar a las familias campesinas proveedoras de alimentos, al 70% de la población que vive en condiciones de pobreza y proteger la salud de todas y todos los mexicanos dado que el maíz es el principal alimento y en caso de sembrarse masivamente se estarían consumiendo residuos de plaguicidas y ADN transgénico en alimentos con maíz y sus derivados, en bebidas y productos de consumo masivo, sin siquiera que las etiquetas lo adviertan.

La Demanda colectiva ya ha superado tres etapas que la ley establece: admisión preliminar, certificación de la  demanda y la audiencia de conciliación. Para superar la etapa de admisión preliminar de la demanda se requirieron casi tres meses de trámites en dos tribunales federales. En la segunda etapa se realizaron trámites durante 36 meses en 17 tribunales federales para lograr la Certificación de que los consumidores de maíz en México podemos demandar que sea revisado si la siembra de transgénicos afectará los derechos a la diversidad biológica y otros más.  La etapa de Audiencia de Conciliación se realizó durante el quinto semestre, sin haber alcanzado un acuerdo entre la SAGARPA, la SEMARNAT, las empresas trasnacionales Monsanto, PHI Dupont, Dow Agrosciences, Syngenta y la Colectividad ciudadana.

Desde el 8 de marzo de este año el magistrado federal, Benjamín Soto Sánchez, notificó mediante una sentencia de apelación, la suspensión definitiva de permisos de liberación al ambiente o siembra de maíz transgénico para fase comercial hasta que se resuelva en definitiva el juicio colectivo promovido por científicos, especialistas y campesinos. Además la SAGARPA debe advertir  a quien pretenda sembrar de forma experimental, que existe un juicio federal que probablemente impida también esta práctica, el cual se conformará de 4 cuatro etapas de control judicial y por parte de la Colectividad. A la fecha se han alcanzado 26 juicios de amparo, 16 recursos de revisión, 15 quejas, 9 Incidentes en amparo, 9 disconformidades, 7 revocaciones, 7 impugnaciones contra la admisión de la demanda, 6 apelaciones, 4 solicitudes de desechamiento de juicio, 1 reclamación, 1 nulidad de actuaciones y 1 recusación. Total: 102 impugnaciones de los demandados.

Nuevas complicaciones administrativas durante el juicio. La ley concede a todo litigante de un proceso civil federal, la oportunidad de impugnar autos y decretos no apelables, mediante el recurso de revocación dentro de las 24 horas siguientes a la notificación. Lo que actualmente padecen las partes, y en particular la Colectividad actora, es que ni siquiera puede gozar de 24 horas para impugnar cuando se trata de autos notificados por lista, por las siguientes razones: a) las notificaciones por lista se emiten a las nueve de la mañana; b) debido a que la lista solo contiene una síntesis del auto, es imposible conocer a esa hora (9:00 am), la totalidad del auto notificado y mucho menos las promociones y/o constancias en las que recae; c) en el lugar donde se encuentra el Tribunal No existen condiciones y horarios para que las partes puedan imponerse de autos (por esta  razón lamentablemente el 28 de junio se impidió a nuestro autorizado impugnar dos autos, lo cual contradice el Artículo 17 de la Constitución); d) tampoco se asienta razón dentro de autos, sobre la hora en que las partes impugnan los autos que se notifican, ni de las constancias en las que recaen; e) es imposible presentar un escrito a las 8:59 am del día siguiente, ni presentarlo a las 9:00 am, toda vez que para ingresar al edificio del Tribunal, se debe pasar un retén de seguridad, que abre a las 9:00 am, identificarse, registrarse y posteriormente, trasladarse a pie hasta llegar a las oficinas del Juzgado; y f) no existe decreto judicial alguno emitido por su Señoría, que provea algún mecanismo para remediar lo expuesto y para que de esa manera se permita a las partes ejercer su derecho de contar con 24 horas, al menos, para impugnar un decreto o un auto no apelable.

México se suma al rechazo mundial contra los transgénicos. Se ha prohibido la siembra de cultivos transgénicos en diecinueve países, doce de Europa, cinco de América Latina y en dos de Asia.[1] Estas prohibiciones se fundamentan en las evidencias disponibles de menor rendimiento de los cultivos transgénicos,[2] del aumento de la resistencia de insectos al Bt y de las hierbas al herbicida glifosato y en las pérdidas de diversidad biológica.

En febrero de este año, científicos europeos y estadounidenses emitieron una Declaración para responder a los daños potenciales a la salud humana por los cambios en los patrones de uso de los herbicidas con base en glifosato, que se fundamentan en los avances más recientes en la ciencia.[3] 

Advierten en su Declaración por consenso que 1) las exposiciones de los seres humanos a herbicidas con base en glifosato están aumentando; 2) que los reguladores han aumentado los niveles de glifosato tolerados en los aceites de maíz, soya y canola y en los cultivos que se usan para alimentar el ganado como la alfalfa; 3) que el glifosato fue clasificado por la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC) como probable cancerígeno humano; y 4) que los niveles de ingestión diaria de glifosato tolerados están basados en ciencia obsoleta.

La colectividad destaca: “Hoy celebramos con alegría y emoción este aniversario, aunque sabemos que aun falta mucho para desterrar este peligro del campo mexicano y evitar un despojo más la riqueza que los indígenas, campesinas y campesinos le regalaron al mundo. Esta amenaza a nuestro maíz no está aislada de los múltiples golpes que se asestan a la población rural de nuestro país y a la cultura profunda que se preserva desde las familias, las comunidades, los barrios y las escuelas a lo largo y ancho del país.”

La Colectividad del maíz es parte de este amplio movimiento que defiende un México profundo del cual el maíz es, lección de Guillermo Bonfil Batalla, su mejor representante.

                                                                                  -00-

Información del litigio: René Sánchez Galindo. 55-5436-4248

Informes: Francia Gutiérrez 0445539226898

[1] Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, Polonia, Hungría, Rusia, Dinamarca, Lituania, Suiza, Noruega, Irlanda, Perú, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Costa Rica, Tailandia y Japón.

[2] IAASTAD, 2009, Evaluación Internacional del Conocimiento en Agricultura, Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (Washington DC, Island Press).

[3] John Peterson Myers, Michael N. Antoniou, Bruce Blumberg, Lynn Carroll, Theo Colbor, Lorne G. Everett, Michael Hansen, Philip J. Landrigan, Bruce P. Lanphear, Robin Mesnage, Laura N. Vandenberg, Frederick S. Vom Saal, Wade V. Welshons y Charles M. Benbrook, “Preocupaciones sobre el uso de herbicidas con base en glifosato y los riesgos asociados a las exposiciones: una declaración de consenso,” Environmental Health 2016 15: 19. Publicado 17 febrero 2016.           http://ehjournal.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12940-016-0117-0



Boletín de prensa 24-08032016

8 de marzo de 2016

Campesinos, científicos y movimientos sociales mexicanos ganan batalla legal a corporaciones trasnacionales

Esta mañana el Segundo Tribunal Unitario en materias Civil y Administrativa, encabezado por el magistrado federal, Benjamín Soto Sánchez, notificó la sentencia de apelación por la que ordena a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, SAGARPA, abstenerse de otorgar permisos de liberación o siembra de maíz transgénico hasta que se resuelva en definitiva el juicio colectivo promovido por científicos, especialistas y campesinos.

Con esta resolución se revoca la decisión del Juzgado federal Décimo Segundo de Distrito en materia Civil, que el pasado agosto había negado la suspensión definitiva de siembra de transgénicos. A pesar de aquella decisión la suspensión de siembra permaneció vigente en su carácter provisional debido a la impugnación que inmediatamente presentó la Colectividad del Maíz. Hoy, podemos afirmar que la medida precautoria de suspensión es definitiva hasta que resuelva el juicio colectivo o algún juicio de amparo, informaron la representante común de la colectividad, Adelita San Vicente Tello y el representante legal, René Sánchez Galindo.

Los científicos y especialistas que firman y encabezan la demanda colectiva actúan sin conflicto de interés, puesto que no dependen ni tienen relación alguna con las empresas trasnacionales. Los científicos demandantes son Antonio Turrent Fernández, en agronomía; Víctor Manuel Toledo, en el área socio ambiental; en las materias de antropología, historia y cultura, Julio Glockner y Narciso Barrera Bassols; en ética y patrimonio gastronómico, Raúl Hernández Garciadiego; en el área de derechos humanos, Miguel Concha Malo, director del centro Fray Vitoria; y en el ámbito de patrimonio alimentario, Luciano Concheiro y Patricia Moguel.

Las empresas trasnacionales demandadas desde de julio de 2013 son Monsanto, Syngenta, Pioneer - Dupont y Dow. Además los científicos demandaron a SAGARPA y a SEMARNAT.

La sentencia del magistrado Soto Sánchez establece que en el juicio de acción colectiva quedó demostrada la presencia ilícita de transgénicos en cultivos de maíces nativos, por lo que podemos afirmar que los demandantes comprobaron que se han violado las leyes mexicanas e internacionales. Por ello, con la sentencia de apelación no se podrán otorgar permisos de siembra de transgénicos en fase comercial.

Doble triunfo

La sentencia del tribunal de apelación federal otorgó otra victoria a los científicos, puesto que si hubiere siembras experimentales estarán sujetas al control y evaluación mensual que llevarán a cabo tanto el juez federal como los científicos que ganaron esta batalla legal.

Los resultados de las siembras experimentales que se otorgaron en 2009 nunca fueron objeto del escrutinio público; en cambio, ahora con la sentencia judicial se podrá evaluar mensualmente si se cumplen las medidas de contención y su eficacia, pudiendo el juez de oficio o a petición de los científicos, revocar los permisos experimentales que estuvieren vigentes.

Asimismo los transgénicos que pretendan sembrarse experimentalmente y que utilicen el herbicida glifosato, estarán sujetos a control judicial y de los científicos demandantes.

oO0Oo

http://demandacolectivamaiz.mx/wp/2016/03/08/boletin24-suspension_definitiva/

Información del litigio: René Sánchez Galindo. 55-5436-4248 

Informes y contacto: Francia Gutiérrez Hermosillo. 55-3922-6898



Fundamental mantener la suspensión y entrar al fondo de los argumentos en la Demanda Colectiva contra la siembra de maíz transgénico:

 

La suspensión debe mantenerse en tanto se discuten a fondo los argumentos

Argumentos dejan ver contradicciones del Gobierno mexicano y empresas transnacionales en los documentos que integran el expediente de la Demanda Colectiva contra el maíz transgénico

Aceptan reiteradamente el contagio del maíz nativo por los transgénicos

Un grupo de científicos y más de 20 organizaciones campesinas, indígenas, ambientalistas, de consumidores, de derechos humanos y abogados forman la Colectividad del maíz que enfrenta a grandes empresas monopólicas de semillas ante la siembra de maíz genéticamente modificado hace 32 meses. A través del proceso jurídico se logró la suspensión  provisional, a pesar de que las instancias de gobierno demandadas buscan defender un negocio de cinco empresas trasnacionales, declaró Adelita San Vicente, representante de la Colectividad e integrante de la organización Semillas de Vida. “Estamos ante una nueva definición en el Poder Judicial de la Federación en la que el Magistrado Soto Sánchez puede concedernos la suspensión definitiva de la siembra de maíz transgénico en México y con ello pasar a la historia como el Juez que protegió nuestro maíz.”

Hoy se enfrenta una nueva etapa, ya no se trata de suspender provisionalmente la siembra, sino de elevar la medida al  grado de definitiva lo que implica que la suspensión se mantenga durante todos los trámites judiciales, o bien que se elimine la suspensión y se permita la siembra, como nos explica Colectivas A.C. Es momento de entrar al fondo de los argumentos antes de tomar la decisión que afectaría al principal alimento de los mexicanos.

De acuerdo con el análisis de actas e informes1, realizado por el equipo jurídico de la Colectividad, que el Gobierno federal y las empresas rindieron ante tribunales federales, en el juicio, a lo largo de los 32 meses de litigio, se han visto obligadas a confesar que sus argumentos carecen de sustento, aun cuando públicamente argumentan a favor, con lo que caen en contradicciones. “Públicamente nos hacen creer una cosa, pero ante la justicia reconocen la realidad”.

Públicamente hacen creer que:

El maíz transgénico es seguro porque puede coexistir con los maíces nativos sin contagiarlos.

Los transgénicos pueden coexistir con los maíces nativos sin consecuencias negativas.

Si los maíces nativos se contagiaran de transgénicos habría un supuesto beneficio de resistencia a plagas.

La siembra de transgénicos es segura porque se han practicado evaluaciones.

Si los maíces nativos se contagiaran de transgénicos no habría afectaciones al medio ambiente.

Ante la justicia reconocen que:

Los maíces nativos serán contagiados de transgénicos como consecuencia del flujo entre las distintas regiones del país. En la contestación que Monsanto envió a los jueces reconoció que hay flujo génico de maíces híbridos (que sí son genes de maíz) a maíces nativos de diferentes regiones. En otras palabras, si se siembran transgénicos (que tienen genes que NO son de maíz), el flujo génico de éstos contagiaría a los maíces nativos de las diferentes regiones del país.

Si se siembra maíz transgénico no se podrá realizar el libre intercambio de semillas, sin que se contagien de transgénicos. Syngenta reconoció en su contestación al Juez, que para evitar flujo de semillas transgénicas hacia nativos o criollos son necesarias las barreras físicas que impidan a productores y campesinos trasladarlas, intercambiarlas y hasta venderlas. Si se siembran transgénicos nada de esto podría realizarse sin contagiar a los nativos.

Si los maíces nativos se contagian de transgénicos, su entorno se verá afectado. Al contestar al juez, la Sagarpa afirma:

Que ante el contagio de transgénicos a maíces nativos…

Habría un supuesto beneficio…

RECONOCE que con ello se modificaría el entorno...

Afectar el entorno implica violar el derecho humano a la conservación de los elementos específicos de la especie maíz.

RECONOCE que los contagios continúan activos generación tras generación y su propiedad insecticida también  continuará afectando organismos de los agro-ecosistemas.

A pesar de que debiera existir CERO caso de nativos contagiados de transgénicos, el gobierno encontró 89 casos. En un estudio del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático de la SEMARNAT, que presentamos a los jueces, se encontraron 89 casos de maíces nativos contagiados por transgénicos, en 6 estados del país durante la última

1  Facebook Expediente Maíz                                                                                                                                                                                       1

década. Conforme a la Ley ninguno de los 89 casos debió suceder. Por lo que resulta obvio que si se siembran a gran escala los transgénicos contagiarían todo el territorio mexicano. Algunas consecuencias son que los campesinos perderán el derecho a elegir, pues la presencia de transgénicos sería generalizada; igualmente se verían afectadas actividades como la cocina mexicana, que es patrimonio mundial de la humanidad, dejarían de ser libres de transgénicos.

Las generaciones futuras tienen el derecho humano de utilizar la diversidad de maíces nativos, en el entorno donde se desarrollaron (sin transgénicos). Una vez reconocido ante los jueces que los transgénicos contagiarían a los maíces nativos, también se afectaría a las generaciones futuras protegidas por el CONVENIO DE DIVERSIDAD BIOLÓGICA. Nuestros hijos tendrían que enfrentar cambios climáticos con maíces contagiados de transgénicos. Por tanto también perderían los mercados de libres de transgénicos.

Al respecto la Doctora Elena Álvarez- Buylla, Presidenta de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, investigadora titular C del Instituto de Ecología, y Consejo Asesor del Centro de Ciencias de la Complejidad en la UNAM declaró que “la Ley de Bioseguridad, tiene un régimen especial de protección especial, justamente para estos cultivos que se originaron y se diversificaron en el territorio mexicano, que implica el que no pueden ser arriesgados por la liberación  de maíces o cultivos transgénicos en otros casos y que se requiere la aplicación irrestricta del principio de precaución. No importa dónde se liberen los maíces transgénicos, aunque no haya a pocos o cientos de metros de distancia, eventualmente esas semillas van a encontrar su paso, por polinización o por intercambio, a poblaciones de maíces nativos y empezará el proceso irreparable, impredecible, irreversible e inaceptable desde el punto de vista cultural, riesgosas e inclusive  peligrosas para el ambiente, para la biodiversidad y para la salud, entonces no es posible la coexistencia.”

René Sánchez Galindo, abogado de Colectivas, explica: “Lo que nosotros planteamos en esta demanda es que se deben negar los permisos porque no hay forma de controlar siembra de maíz transgénico, es como aventarlos al aire, va haber flujo por polinización cruzada o por el flujo de semillas, es decir que un campesino toma la semilla y la mezcla con la suya en sus parcelas y esto es un gran fluyo genético que existe en nuestro país y es imposible pararlo, la única forma que existe de protegernos de esos riesgos a la salud y al medio ambiente, es negar esos permisos. La medida precautoria de carácter definitivo que estamos solicitando en este momento al Segundo Tribunal Unitario en materia civil consiste en que antes de que se nos conceda la razón o no, durante el juicio no se pueda sembrar porque si se sembrara habría un daño irreversible. La afectación se daría en esencia a tres derechos humanos: la conservación del entorno, el libre intercambio de semillas,  las aspiraciones de generaciones futuras, todo protegido por la constitución mexicana y los tratados internacionales en materia de Derechos Humanos.”

Públicamente hacen creer que:

Los transgénicos de maíz están debidamente aprobados por las autoridades sanitarias.

Ante la justicia reconocen que:

Las autoridades sanitarias NO evalúan los impactos de la siembra de transgénicos de maíz, lo que significaría que todo el maíz que comeríamos sería transgénico. En la opinión que la Secretaría de Salud dirige a los jueces, se acepta que no hay ni habría estudios sanitarios sobre la siembra de maíz transgénico, puesto que se declaran incompetentes en la materia.

Emanuel González Ortega, investigador postdoctoral en el Centro de Ciencias de la Complejidad de la UNAM, declara: “Hemos hecho revisiones de la literatura científica sobre los efectos por el consumo de organismos genéticamente modificados y la exposición a los herbicidas que acompañan a estos cultivos, como el glifosato, e indudablemente llegamos a la conclusión de que la siembra a nivel comercial de maíces transgénicos en México causará un grave daño  a la salud de la comunidad, a nivel de campo la siembra masiva expondrá a las comunidades rurales a una exposición a los herbicidas que acompañan a este tipo de cultivos transgénicos, uno de éstos es el glifosato. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recientemente lo clasificó como probablemente cancerígeno para humanos. Además, investigaciones científicas han relacionado al glifosato con el aumento de diversas enfermedades; tales como desórdenes del espectro autista, una gama de afecciones degenerativas, aparición de linfomas, daños renales y  hepáticos, daños al sistema reproductivo e incluso malformaciones congénitas tales como microcefalia, malformaciones craneoencefálicas, incluso espina bífida.”

Públicamente hacen creer que:

Los transgénicos producen más toneladas que los demás.

Los transgénicos pueden tener mejor rendimiento porque aunque no produzcan más, podría ser más barato producirlos.

Ante la justicia reconocen que:

Los transgénicos NO producen más. En la contestación de Sagarpa a los jueces, reconoce que los transgénicos NO incrementarían la producción de maíz.

Producir transgénicos es más caro que los demás. Las semillas transgénicas son más caras, así lo reconoció la CIBIOGEM (Comisión del gobierno encargada del tema) a través de la opinión que envió a los jueces, la que enumeró diversas investigaciones científicas que financió. Las autoras de uno de estos estudios explicaron a los jueces que en su investigación documentaron el incremento en los costos.

El Doctor Antonio Turrent Fernández, Investigador Titular C en el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias INIFAP y miembro de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad UCCS, señala: “La SAGARPA en la opinión que emitió en los tribunales con respecto a esta demanda, reconoce que no se esperan que los organismos genéticamente modificado rindan más que los no transgénicos. Hay alternativas, desde un grupo de investigadores del INIFAP y del COLPOS, hemos estado estudiando México tiene reservas de tierras de calidad agrícola y de agua dulce que permitirían con tres millones de hectáreas, que ya están dedicadas a la agricultura con pastizales, con ecosistemas introducidos pero que están subutilizadas, podríamos producir la diferencia para llegar al orden de 50 millones de toneladas anuales, que es muy cerca del doble de lo que el país está requiriendo actualmente y esa sería la opción que tiene el país para recuperar su autosuficiencia sin recurrir a la tecnología transgénica.”

Pánfilo Hernández Ortiz, integrante de la organización campesina Grupo Vicente Guerrero del estado de Tlaxcala, explica: “Para los campesinos la producción de maíz criollo nativo es muy importante ya que depende de este maíz para la alimentación de las familias campesinas. En el estado de Tlaxcala el ciclo productivo es de temporal pero tenemos una producción bastante buena, años anteriores hemos obtenido aproximadamente de 3 a 4 toneladas por hectárea. Estos  maíces son la riqueza que los campesinos han venido guardando, reproduciendo y que también tienen temor de perderlo ante la entrada de algunas semillas que podrían ser transgénicas o en el caso de las híbridas que no son productivas, en cambio las nativas criollas se enfrentan a las condiciones climáticas de cada año, en diferentes parcelas los campesinos sembramos toda esta diversidad de colores.”

Emiliano Flores Franco, campesino originario de la comunidad Vicente Guerrero, Españita, Tlaxcala, recalca: “Mi familia y yo hemos trabajado las parcelas, hemos sembrado diferentes tipos de maíces criollos nativos que nos dan la facultad y privilegio de que con estos maíces podemos acompañar otros cultivos como el frijol, haba, calabaza, chícharo, tomate,  chile u otros más que se puedan asociar con los maíces. Sentimos que son muy importantes porque con los híbridos y  ahora los transgénicos no se pueden asociar o combinar otros cultivos que son fundamentales para la alimentación familiar campesina.”

Públicamente hacen creer que:

Los transgénicos representan avances en investigación científica.

Ante la justicia reconocen que:

Las empresas trasnacionales buscan explotar a los transgénicos comercialmente y en forma exclusiva. En la contestación dirigida al juez, Syngenta reconoce que con la siembra de maíz transgénico las empresas transnacionales buscan aprovechar y explotar en forma exclusiva su tecnología, lo que significa que sólo buscan ganancias comerciales; es decir que no tienen fines científicos como algunos afirman.

Raúl Hernández Garciadiego, Director General de Alternativas y Procesos de Participación Social, puntualiza al respecto de la opinión que emitió CONACYT a petición del juez respecto de las implicaciones que esta medida cautelar puede causar o no a la investigación científica, en donde llama la atención que dedica gran parte de su opinión a defender la biotecnología, siendo que la colectividad no ataca ni pone en juicio a la biotecnología, sino que la medida cautelar únicamente pretende detener durante el juicio la liberación al ambiente de maíces genéticamente alterados para conservar  la materia del juicio. Los datos de la CONACYT no respaldan su opinión de que la suspensión judicial afectaría la investigación científica. La medida provisional obliga a la SAGARPA y a SEMARNAT a abstenerse de efectuar “procedimientos tendentes a la liberación al ambiente de organismos genéticamente modificados del maíz, así como de otorgar los permisos relativos”, pero se precisa “sin perjuicio de que puedan efectuarse estudios científicos que determinen la viabilidad o no del otorgamiento peticionado”, con lo que de ningún modo se impide la investigación.

Finalmente, el Padre Miguel Concha Malo, del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, hace un llamado a la ciudadanía para que mediante la difusión de estas contradicciones se les pueda hacer ver a los jueces que los requisitos para sembrar transgénicos establecidos en la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados no se están cumpliendo y que debe suspenderse definitivamente la siembra durante todo el juicio.

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Informes y contacto:

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Francia Gutiérrez Hermosillo, comisión de comunicación Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 044 5539226898


UN ROTUNDO NO AL ATP/TPP: MEGATRATADO ENTREGUISTA

¡Peor que el TLCAN. Peor de lo que nos imaginábamos!

 

Después de más de tres años de negociaciones secretas, a espaldas del pueblo y del derecho a la información y consulta, el gobierno de México dio a conocer el texto “preliminar” del Acuerdo de Asociación Transpacífica (ATP por sus siglas en español/ TPP por sus siglas en inglés), sujeto a otras modificaciones secretas, como lo hicieron hace 22 años con el TLCAN.

Un análisis inicial de las más de 6 mil hojas del ATP/TPP nos permite afirmar que su contenido es peor que el del TLCAN y amenaza con profundizar la destrucción de la agricultura campesina, de la agroecología, de la biodiversidad, de la salud pública y ambiental, de lo que resta de industria mexicana, afectar nuestros derechos digitales, y aumentar la dependencia neocolonial de nuestra economía y de nuestra política a los intereses de las empresas trasnacionales, encabezadas por los Estados Unidos.

Los “negociadores” de la participación mexicana en el ATP/TPP y su contenido han ignorado, y por tanto violado el principio constitucional del Capítulo I, Artículo 1, de primacía de los derechos humanos y sus garantías, al pretender que el comercio, la inversión, los tribunales supranacionales y los mecanismos de solución de conflictos entre el estado y los inversionistas del ATP/TPP tienen prioridad, poderes y mecanismos obligatorios por encima de la Constitución ya que en cualquier controversia la única ley aplicable es el texto de dicho tratado.

El ATP/TPP establece en su capítulo 2 la profundización de la dependencia alimentaria dañando aún más a los sectores cafetalero, lácteo, cárnico, frutícola, cerealero y azucarero y permite la entrada indiscriminada de cultivos transgénicos, de peligrosos productos biológicos y nanotecnológicos (apartado 2.29), que de aceptarse contaminarían las variedades de maíz, calabaza, chile y muchos otros cultivos sostén de la agricultura campesina y de la alimentación de los mexicanos. Es un “tratado del Siglo 21”, dicen los negociadores, a favor de las trasnacionales, denunciamos nosotros

Con el ATP/TPP se pretende ilegítimamente que México, obligatoria y automáticamente, acepte la firma de otros tratados internacionales favorables a las trasnacionales. Ejemplos muy peligrosos, pero no únicos, para el país, son: el Artículo 18.7.2d del Capítulo 18 de Propiedad Intelectual, que nos ataría al llamado Tratado UPOV91 que prohíbe que los campesinos intercambien semillas, como lo hacen desde hace mas de ocho mil años, y por tanto se favorece la compra de semillas a las trasnacionales. También se atenta contra los derechos de los pueblos originarios a la consulta previa, libre e informada. Asimismo, en el capítulo de Propiedad Intelectual se establecen disposiciones violatorias de nuestros derechos digitales, contra la libertad de expresión y la privacidad en nombre del copyright.

Varios Artículos (18:50 a 8:54) de la Subsección C: Medidas Relacionadas con Productos Farmacéuticos, ponen en riesgo el acceso a medicamentos a precios accesibles o socavar las medidas de proteger los presupuestos públicos de compras gubernamentales de medicamentos, dispositivos o tecnologías, como lo ha expuesto la Organización Mundial de la Salud.

Bajo el Capítulo 28 del ATP/TPP se vuelve a esconder la “Espada de Damocles” que profundiza el ya impugnado derecho de los inversionistas extranjeros a demandar (por cientos y miles de millones de dólares) a los gobiernos, en tribunales supranacionales privados, cuando los gobiernos nacionales, estatales o municipales ejerzan o adopten reglas de interés público de protección ambiental (recordemos el basurero de Guadalcazar), de salud, de educación, de estabilidad financiera, de fomento real a la micro, pequeña y mediana empresa.

Se pretende engañar con falsas salvaguardas al ejercicio y adopción de políticas de interés público. El Artículo 9.15, del Capítulo 9 de inversionistas, los negociadores lo presentan como salvaguardia para que los gobiernos adopten políticas de interés público. Sin embargo, expertos internacionales han demostrado que es una redacción engañosa y frágil que no protege nada los derechos de gobiernos y pueblos, al existir la afirmación “a menos que sea consistente con este capítulo” (relativo a los privilegios de los inversionistas extranjeros).

La pinza del ATP/TPP integrada por los privilegios a los inversionistas extranjeros (Capítulo 9 Inversión) e instrumentos obligatorios de cumplimiento o severas sanciones y represalias (Capítulo 28  Solución de Diferencias) que se anteponen a los derechos humanos entran en conflicto con esos principios, son incompatibles con el orden público internacional y pueden considerarse contrarios a las disposiciones de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados y nulos en tanto que contrarios a las buenas costumbres (contra bonos mores), indica el Informe del Experto Independiente de la ONU sobre la promoción de un orden internacional democrático y equitativo (ONU, Julio de 2015).

El ATP/TPP repite o se queda en la retórica de propósitos sobre el Trabajo (Cap.19), Medio Ambiente (Cap.20), Cooperación y desarrollo de capacidades (Cap. 21), Desarrollo (Cap. 23), Pequeñas y Medianas Empresas (Cap.24) y Transparencia y Anticorrupción (Cap.26). Mientras los mecanismos y compromisos favorables las empresas trasnacionales son obligatorios; en los capítulos recién citados mágicamente se vuelven voluntarios, no exigibles, ni mucho menos punitivos en caso de incumplimiento.

Un peligroso arreglo paralelo al ATP/TPP han sido las Cartas Paralelas de Compromisos Laborales que acordaron Vietnam, Malasia y Brunei, pues dejan en manos de los EEUU y sus trasnacionales, la posibilidad de usarlos arbitrariamente como mecanismos punibles, y contrarios a los compromisos multilaterales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). México quedo exento de asumir compromisos de cumplimiento de los derechos laborales, al parecer, mediante el chantaje de que no interfiriera en el acuerdo entre Japón y EEUU sobre el contenido regional del sector automotriz.

 Finalmente, el ATP/TPP contiene un propósito político militar de EEUU para contener a China y mantener su propia hegemonía en declive, pero a costa de socavar o incluso contraponer Tratados Internacionales específicos y sus instituciones multilaterales como la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Organización Mundial de Salud (OMS), la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI). Es totalmente absurdo que los negociadores de México aten nuestro futuro a la potencia en declive y abran la confrontación con las potencias del nuevo siglo 21.

Por estas y más razones detalladas, que daremos a conocer sobre cada capítulo y el ATP/TPP en su conjunto, las organizaciones firmantes exigimos a los miembros del Senado:

Rechazar la ratificación del ATP/TPP.

Propiciar una amplia discusión democrática sobre los verdaderos contenidos del ATP/TPP.

Exigirle al Ejecutivo el Texto Legal Definitivo, sin subterfugios de letra chiquita y difundirlo.

Exigir o propiciar una verdadera e independiente evaluación de las consecuencias políticas, económicas, sociales, ambientales, culturales del proyecto ATP/TPP

Abrir un diálogo directo con las organizaciones sociales que suscribimos este Pronunciamiento.

Hacemos un llamado fraternal a conformar un frente amplio, multisectorial, plural, incluyente, de organizaciones, sindicatos, movimientos, estudiantes, científicos, académicos, intelectuales, artistas, ONGs, iglesias, ciudadanos de a pie… para enfrentar y derrotar al ATP/TPP.

¡21 años de TLCAN han sido suficientes!

¡EL ATP/TPP: peor de lo que nos imaginábamos!

México, D.F. a 1 de diciembre de 2015

Se adhieren

Organizaciones:

Campaña Nacional “Sin maíz no hay país”

Nueva Central de Trabajadores (NCT)

Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (RMALC)

Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC)

Grupo de Estudios Ambientales (GEA)

Centro de Derechos Humanos "Fray Francisco de Vitoria OP".

Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (CILAS)

Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS)

Coordinadora Nacional Agua para Tod@s, Agua para la Vida

Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, Educación Superior, Investigación y Cultura (CNSUESIC)

Vía Orgánica

Millones contra Monsanto

FIAN México

CEN del Sindicato Nacional de Trabajadores del Inca Rural (INCA)

ENLACE, Comunicación y Capacitación

Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (Ucizoni)

Semillas de Vida

Comunidades Campesinas y Urbanas Solidarias con Alternativas (COMCAUSA)

Comité Amigos de Puerto Rico (CAPR)

Frente del Pueblo (FP)

Kolectivo “El Rebelde”

Movimiento Migrante Mesoamericano

Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad (LIDECS)

Promotora de Servicios para el Desarrollo

Unión de Pochtecas de México

Ayuntamiento Popular de Ixtacalco

Democracia Directa APN

Red Nacional Genero y Economía

Mujeres para el Diálogo

Siembra

Unión Popular Valle Gómez

Grupo de Tecnología Alternativa

Escuela de Agricultura Ecológica U Yits Ka'an

Propuesta Integral para la Sustentabilidad

Servicios para una Educación Alternativa (EDUCA)

Fundación Ambientalista Mariano Abarca

Servicio Internacional Cristiano en Solidaridad con América Latina (SICSAL)

Revista “La Guillotina”

Unión Campesina Democrática (UCD Tlaxcala)

CNTE- Tlaxcala

Sindicato Único de Trabajadores del CONALEP-Tlaxcala

Comité Monseñor Romero

Iniciativas para el Desarrollo de la Mujer Oaxaqueña (IDEMO)

Mujeres por México Chihuahua

Carnaval del Maíz

Personas:

Alberto Montoya Martín del Campo

Fabiola  Sánchez

Gilberto López y Rivas

Perla Ferreira

Arnulfo Arteaga García

Josefina Mena Abraham

Enrique González Ruiz

Eugenia Mata

José Espino Espinoza

Mauricio Macossay Vallado

Jaime Antonio Preciado Coronado

José Efraín Cruz Marín

Fernando Melo

Raúl Lugo Rodríguez

Carlos Rivera

Germán Hurtado

José Antonio Salas

René Ortiz Muñiz

Juan Manuel Sandoval Palacios

Alfonso Saucedo Garza



Boletín de prensa No. 20-03112015
México DF, 3 de noviembre de 2015


Ganamos suspensión provisional a la siembra de maíz
transgénico


• Preservar la materia del juicio colectivo durante apelación, argumento del Magistrado
Soto Sánchez
•16 tribunales y la Suprema Corte han mantenido la suspensión por dos años
•Sobre la Soya en Yucatán la Corte debe considerar que México es país megadiverso:
abogados del maíz


El magistrado federal Benjamín Soto Sánchez, titular del Segundo Tribunal Unitario en materias
Civil y Administrativa del Primer Circuito, determinó confirmar la suspensión provisional que
impide tramitar y otorgar permisos de siembra o liberación al ambiente de maíz transgénico en
todo el país. La suspensión federal ha estado vigente desde septiembre de 2013 a pesar de cien
impugnaciones de agroindustria trasnacional y del gobierno federal.


La decisión del magistrado Soto fue notificada hoy mismo y se emitió dentro del procedimiento de
apelación que la colectividad de ciudadanos inició luego de que el pasado 19 de Agosto el Juez
Federal Francisco Peñaloza Heras había negado la suspensión definitiva y dos días después volvió
a suspender provisionalmente debido a la impugnación ciudadana.


La resolución de Soto “significa la confirmación de suspender la siembra de transgénicos de maíz
hasta que decida en definitiva la apelación”, explicó René Sánchez Galindo, abogado del Colectivo,
quien detalló el argumento del tribunal federal consistió en que la ley ordena preservar la materia
del juicio durante la tramitación de la apelación “puesto que si se siembran los transgénicos el daño
sería irreversible”, aclaró Galindo.


La demanda de acción colectiva contra la siembra de maíz transgénico fue presentada en julio de
2013 y junto con la suspensión judicial ha soportado cien impugnaciones por parte del gobierno
federal y de empresas trasnacionales. Dentro de las impugnaciones contra la coalición ciudadana
se encuentra 22 juicios de amparo, que han resuelto 17 tribunales federales, incluyendo a la Primera
Sala de la Suprema Corte, quienes han decidido mantener el principio de precaución y evitar la
siembra de maíz transgénico.


El abogado Bernardo Bátiz, asesor en la demanda colectiva del maíz y ex procurador de justicia
del DF, señaló que la Segunda Sala de la Suprema Corte, al resolver mañana el asunto de los
apicultores de la península de Yucatán contra la siembra de soya transgénica, debe considerar que
somos un país megadiverso en lo biológico, en lo cultural y en lo agrícola, por tanto, sembrar
transgénicos, sean de maíz, soya u otro, en un país como el nuestro, entre otras afectaciones
negativas que provocaría es que la miel mexicana deje de ser orgánica, argumentó el jurista.


Más información:


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Contacto: Francia Gutiérrez Hermosillo 0445539226898 Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Voces en defensa del maíz y la agricultura campesina piden al Papa Francisco eleve el mensaje de protección al maíz en México

 

Organizaciones en defensa de la producción campesina y de la soberanía alimentaria como la Colectividad demandante contra la siembra de maíz transgénico, la Campaña Nacional Sin maíz no hay país y el Carnaval del Maíz; y personalidades como el Maestro Francisco Toledo, Sergio Cobo González SJ, Director Fundación San Ignacio de Loyola, Fray Miguel Concha Malo OP, Director Centro de Derechos Humanos Fray Vittoria y José Luis Bustamante, Pro Oax, hicieron llegar al Papa Francisco en la que le solicitan que durante su visita a México haga mención a la importancia del maíz en nuestra cultura y la grave situación por la que atraviesa México ante las constantes amenazas. Amenaza que se cierne sobre él mismo por el Agrocidio y el despojo de los recursos naturales que enfrenta  el campo en nuestro país.

El Maestro Francisco Toledo firma la carta a nombre de las organizaciones

Es crucial que el Papa Francisco exprese en especial su apoyo  a los pueblos indígenas y campesinos tal y como lo señaló en la Carta Encíclica Laudato Si “Sobre el cuidado de la casa común”, aseguran los firmantes.

Mayor información:

Adelita San Vicente - Colectividad demandante contra la siembra de maíz transgénico: 044 5526537700

Carlos Ventura -  Centro de Derechos Humanos Fray Vittoria: 044 5539107000

A continuación la carta integra:

8 DE FEBRERO DE 2016, OAXACA DE JUÁREZ, OAXACA

SU SANTIDAD PAPA FRANCISCO

P R E S E N T E

Bienvenido a la tierra del maíz donde, a la fecha, las mujeres y hombres sentimos que nuestra carne y corazón están hechos de maíz.  Usted podrá en su visita percibir como el maíz es un elemento identitario presente en cada aspecto de nuestra vida desde el arte, la cultura, la ciencia; qué decir de la comida, podrá degustar cada día un platillo diferente realizado con maíz, incluso en el mismo olor que nos envuelve podrá percibir al maíz. Actualmente nos alimentamos cotidianamente de maíz: más de la mitad de las calorías diarias que consumimos provienen del maíz y una tercera parte de las proteínas. En esta tierra preparamos el maíz en cerca de 600 diferentes formas: tacos, tostadas, tlacoyos, etcétera.

En esta región del planeta conocida como Mesoamérica que incluye a México Guatemala, El Salvador, Belice, Honduras, se creó, gracias al trabajo de domesticación y selección de los antiguos pobladores, la maravillosa planta que es el maíz. Después de múltiples debates, se ha reconocido por los científicos, que fue por el conocimiento y trabajo de los antiguos pobladores de esta zona del planeta –uno de los ocho centros de origen de la agricultura- que fue posible la transformación del teocintle, un pasto con un pequeño fruto similar a un dedo, en maíz. Al domesticarlo los mesoamericanos lograron construir una civilización, con un sistema de pensamiento, una cultura, una cosmovisión, un panteón.

El maíz logró, gracias a su adaptabilidad, llegar a todos los confines del planeta; hoy encontramos maíz desde el nivel del mar hasta las alturas de los Andes, es por esta razón que nuestro maíz es el cultivo ideal para enfrentar el cambio climático. En la actualidad, es uno de los tres cereales que alimentan a la humanidad y que se ha convertido en el producto agrícola más difundido en el mundo. Con su gran versatilidad en usos, es insumo de la mayor parte de los alimentos industrializados ya sea como almidón o jarabe.

Este maravilloso cereal fue un regalo de los pueblos mesoamericanos al mundo, junto con él, los antiguos mesoamericanos domesticaron más del 15% de las especies de las que hoy se alimenta la humanidad, por mencionar algunas tenemos los frijoles, las calabazas, el jitomate, el aguacate, la vainilla, el amaranto, el algodón, la chía y un largo etcétera. El maíz es para nosotros, una planta sagrada, nuestra madre y origen, sin embargo, hoy la avidez del capital busca apropiarse de ella, convertirla en una mercancía. Al introducirle genes se ha posibilitado su patentamiento y esto permite el control de las semillas y de la producción de la alimentación de la humanidad.

Como usted señaló en la Carta Encíclica Laudato Si “Sobre el cuidado de la casa común” en lo que parece, de acuerdo a la bibliografía, hace referencia a la experiencia de su tierra natal:

“… En muchos lugares, tras la introducción de estos cultivos (genéticamente modificados), se constata una concentración de tierras productivas en manos de pocos debido a «la progresiva desaparición de pequeños productores que, como consecuencia de la pérdida de las tierras explotadas, se han visto obligados a retirarse de la producción directa» [113]. Los más frágiles se convierten en trabajadores precarios, y muchos empleados rurales terminan migrando a miserables asentamientos de las ciudades. La expansión de la frontera de estos cultivos arrasa con el complejo entramado de los ecosistemas, disminuye la diversidad productiva y afecta el presente y el futuro de las economías regionales. En varios países se advierte una tendencia al desarrollo de oligopolios en la producción de granos y de otros productos necesarios para su cultivo, y la dependencia se agrava si se piensa en la producción de granos estériles que terminaría obligando a los campesinos a comprarlos a las empresas productoras.”

En esta tierra del maíz, los perversos mecanismos del paradigma tecnoeconómico y tecnocrático que subordina a la política -al cual usted denuncia con claridad- se han impuesto a través de  las políticas agropecuarias  desde que en 1992 se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cual incluyó a nuestro maíz en la mesa de negociación. La élite gubernamental y empresarial decidió que era mejor importar alimentos de mala calidad, entre ellos maíz transgénico, y ¨exportar¨ -valga decirlo de esta manera- a nuestros campesinos de manera ¨ilegal¨ a Estados Unidos para producir esos alimentos que importaría el país. Esto nos ha llevado a lo que se ha llamado un Agrocidio, en donde se han aniquilado a los campesinos y a los pueblos indígenas para despojarlos de las riquezas que han creado y preservado en sus territorios (recursos genéticos, agua, bosques, minerales). Después de más de 20 años del TLCAN, vivimos en la tierra que regaló al mundo muchas de las plantas de las que hoy se alimenta, una severa crisis alimentaria: el hambre se incrementa en nuestro país y al mismo tiempo, aumenta la obesidad, los dos grandes flagelos de la alimentación moderna en el mundo. Se ha generado y agravado el complejo conflicto socio-ambiental que usted nos invita a solucionar mediante una profunda Conversión Ecológica.

Aun cuando el Gobierno ha hecho todo lo necesario para permitir la siembra de maíz transgénico en México, un amplio movimiento social hemos logrado evitarlo. Encabezado por quienes han preservado a lo largo de los siglos las semillas: campesinos que comprendieron a cabalidad la amenaza que el control corporativo por medio de los transgénicos, implica sobre las semillas, uno de sus bienes más preciados. Junto a ellos, un amplio abanico de actores desde la sociedad hemos pugnado por evitar esta catástrofe para nuestro país. Por medio  de una innovadora demanda colectiva que entablamos en 2013 en contra del maíz transgénico autorizado por el gobierno mexicano a favor de las transnacionales, hemos logrado que en México se abra un proceso judicial que permita abordar -como usted ha señalado- “todos los aspectos éticos implicados (...) para asegurar una discusión científica y social que sea responsable y amplia, capaz de considerar toda la información disponible y de llamar a las cosas por su nombre”. Gracias a este diálogo logrado ante la autoridad judicial entre la sociedad, el gobierno y las empresas transnacionales se han logrado clarificar aspectos vitales:

i. Las empresas trasnacionales han reconocido que habrá flujo genético de los transgénicos hacia las razas nativas y pares silvestres lo cual necesariamente afecta el derecho humano a la biodiversidad en tres ámbitos: el derecho a la conservación; el derecho de las generaciones futuras para -por ejemplo- obtener variedades para adaptarse a los cambios climáticos; y el derecho al libre intercambio de semillas sin contaminación  transgénica.

ii. Las autoridades de salud mexicanas han reconocido el riesgo sanitario de la siembra de maíz transgénico, al aceptar que no se realizan estudios sobre el impacto que podrá causar su siembra.

iii. La autoridad mexicana en materia de agricultura reconoció que los transgénicos no son necesariamente más productivos y sus semillas son más caras.

iv. La autoridad mexicana en materia de ciencia y tecnología admitió que la investigación en biotecnología ha sido acaparada por las empresas trasnacionales a partir de la publicación de leyes impulsadas por estas corporaciones.

Por eso, Papa Francisco, le solicitamos que durante su visita a México haga mención a este tema crucial al confirmar su apoyo especial a los pueblos indígenas y campesinos, ya que a pesar de que ellos han trabajado por siglos para producir y reproducir la base de la alimentación de este país y del  mundo, están sufriendo un despojo continuo de la vida y riquezas que generosamente han compartido y comparten con el mundo. 

Maestro Francisco Toledo

Sergio Cobo González SJ, Director Fundación San Ignacio de Loyola.

Fray Miguel Concha Malo OP, Director Centro de Derechos Humanos Fray Vittoria.

José Luis Bustamante, Pro Oax

Colectividad demandante contra la siembra de maíz transgénico.

Campaña Nacional Sin maíz no hay país

Ma OGM (No OGM en maya)

Carnaval del Maíz

 


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